Éste post debió haberse publicado el 1° de Enero 2010.
El día de ayer, en la buena costumbre de limpiar toda la casa de cosas inútilesa fin de año, mi papá llamó a la familia para ayudarle a limpiar la ‘caja de papeles importantes‘ caja de donde, en julio pasado, he guardado unos papeles que no quiero ver en un buen lapso de tiempo… ahí se puede encontrar: boletas de calificaciones de mi hermano cuando iba en secundaria, unas tiernas cartas a los Reyes Magos de mi hermano y mías que fueron guardadas porque, según mis padres es un recordatorio de que deben llevarse bien, pues los mensajes dicen cosas como ‘queridos reyes magos: …. y por favor, que mis papitos no se peleen nunca’ denotando que la inocencia infantil sí capta los problemas de adultos. También encontramos Actas de nacimiento certificadas y actas de defunción del abuelo, quien ya hace 10 años de muerto… Fés de Bautizo que fueron rotas por mi papá… (aclaro que hace ya como 7 años, mi familia se convirtió al cristianismo) razón por la cual mi papá encontró ésos papeles como ‘inútiles’. También está el acta de nacimiento de la abuela por parte de mi mamá, donde se puede ver que mi bisabuelo fué sólo a registrarla cuando nació y la registró como ‘hija natural’ de un padre soltero… ¿WTF con el bisabuelo?, jajaa sólo porque la bisabuela no podía ir al registro por estar enferma. (Dato inútil pero curioso de la sAngelle-granny).
Y entre tantos recuerdos… apareció un informe médico de Marzo de 1992… un informe de la sala de urgencias del hospital de traumatología y ortopedia de la ciudad de Puebla, donde se describe qué fue lo ocurrido cuando la noche del 13 ingresó una niña con heridas múltiples en ambas piernas, producidas por cortes de vidrios rotos, explica qué acciones siguieron los médicos que estaban en guardia de urgencias. Los hechos aparecen fríamente concretos y simples, pero recuerdo que no fué tanto así. Quizá aún menos para la familia que tuvo que correr desde Atlixco (municipio no muy cercano a la Cd. de Puebla) hacia una clínica en un poblado cercano y de ahí en ambulancia hasta Puebla. No fué fácil, definitivamente, años después ésa familia comentaba que tuvieron que ir a terapias. No los culpo, ver accidentarse y casi desangrarse a una niña de 12 años en la puerta de tu casa no es el mejor espectáculo que pudieras ver. Sin embargo, ésa niña nunca fué a terapia, y creo que lo ha tomado muy bien por la vida… en ningún momento se sintió dolor por el accidente, en ningún momento se sintió pánico por casi perder la vida, a los 12 años, cuando se ha vivido en una burbuja casi no tienes a qué temer. Las secuelas que quedaron para ésa niña es una adolescencia un tanto sobreprotegida por sus padres, después de todo para ellos fué un signo de aviso de que se puede perder lo que más se quiere en unos segundos, sin siquiera enterarse de lo sucedido, kilómetros a distancia de su hija accidentándose en una fiesta de cumpleaños de uno de sus amigos de la escuela, mientras ellos peleaban por cuestiones de fidelidad y gastos económicos. Bueno, al balance final sí hubo una gran ganancia: ésa chica, quien tuvo que usar férula ortopédica desde los 12 hasta los 14 años, tuvo que aprender a tener carácter fuerte, superar las miradas raras por las cicatrices en las piernas y por las vendas y férulas usadas ésos años. Finalmente creo que fue una de las cosas que más le han enseñado a dejar pasar de lado los comentarios hirientes y clasistas de una secundaria y sus alumnos adolescentes pretenciosos que toman más en cuenta la imagen de alguien, que su alma y cerebro. Ésta chica tuvo que aprender a ser humilde y a elegir correctamente a sus amigos y grupos de trabajo. Fue una gran enseñanza, quizá hasta se puede decir que ha sido una de sus mayores experiencias y enseñanzas de vida, es muy cierto éso de ‘lo que no te mata, te vuelve más fuerte‘.
Sólo debo agregar, que me dá gusto casi superar en 98% sentir ansias al escuchar vidrios crujir en el piso, ni qué decir del sonido de las ambulancias, el ver sangre brotar de alguna herida y creo que sé actuar de inmediato en casos de emergencia (gracias a Dios han sido como dos o tres veces en qué he tenido que actuar así) Pero sobre todo, me dá gusto saber que todos los ‘traumas’ que se tienen, se pueden superar, si se desea hacerlo. Deseo superar unos cuántos más respecto a autoestima y hábitos en 2010, y voy a trabajar para hacerlo.
No es imposible pelear contra tí, Pandora, abrí una de tus cajas y ví mi avance, abriré mi subconsciente y sacaré más basura para no volverla a meter nunca más, este año, es definitivo.
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Now playing: Radiohead – Exit Music (For a Film)
via FoxyTunes
Tags: Salud
Acabo de ser traumado por esta entrada, de esa historia no sabía nada.
Es increíble lo que puede pasar en un momento, yo tuve una experiencia algo parecida pero yo me caí, es increíble también la capacidad de el cuerpo para recuperarse de tantas cosas, aún cuando a la persona le tome muchísimo más, esto no tiene tanto que ver con el problema en sí, sino con su entorno como mencionas, a veces hacen más daño las miradas y los murmullos que las heridas físicas :(